
Joven monje budista sirviendo té a sus mayores
Citas
Pero hay que asumir riesgos, porque el mayor peligro en la vida es no arriesgarse a nada. La persona que no arriesga nada, no hace nada, no tiene nada, no es nada. Puede evitar el sufrimiento y el dolor, pero no puede aprender, sentir, cambiar, crecer ni vivir. Encadenada por su servidumbre, es un esclavo que ha renunciado a toda libertad. Solo quien arriesga es libre. El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; y el realista ajusta las velas.

